Consejos sanitarios para viajar con niños

Una de las actividades principales y más importantes cuando se está preparando un viaje, es la de la planificación y prevención de posibles indisposiciones durante nuestra estancia fuera de casa. Esto cobra mayor importancia cuando viajamos con niños, ya que ellos son más susceptibles de sufrir pequeños percances y molestias físicas que pueden entorpecer e incluso paralizar nuestras vacaciones. Por eso, en este post, os damos una serie de consejos recomendados por los médicos para tenerlos en cuenta y viajar con más tranquilidad. Solamente tenemos que tomar en consideración una serie de medidas y poner un botiquín en la maleta para viajar con más tranquilidad.

Evidentemente, no hay que tomar las mismas precauciones para todos los destinos: no es lo mismo viajar a Italia que a Kenia. De la misma forma que no llevaremos la misma ropa en la maleta, las exigencias sanitarias pueden variar considerablemente de un lugar a otro.

Consejos generales antes de viajar

Es muy recomendable disponer de la cobertura de seguro médico que cubra tanto enfermedades como heridas por accidentes. Dentro de la Comunidad Europea se puede utilizar sin problemas la tarjeta sanitaria europea, pero si vamos a viajar a países en los que la tarjeta no tiene validez, el contar con un seguro médico para el viaje se hace indispensable.

Comprueba tu botiquín de viaje. Toda la medicación que vaya a usarse debe estar en el equipaje de mano y accesible durante el viaje.

Debes consultar la vacunación recomendada y obligatoria para los países que vayas a visitar. Para las vacunas de los niños, se debe hacer una cuidadosa valoración de los riesgos particulares a los que va estar sometido. La fecha de inicio del viaje es un factor que condiciona los criterios de vacunación. Por ello, antes de iniciar el viaje es recomendable planificar todos los aspectos sanitarios del mismo con 1-2 meses de antelación, incluida la visita al médico.

Durante el viaje

En nuestro post Consejos para viajar con niños en 2017, ya dimos unas cuántas recomendaciones para viajar con los más pequeños. No obstante, no viene mal recordar algunas de ellas:

Protección del sol: prendas que cubran los brazos y piernas. Gafas de sol y gorras de protección. Aplicación de crema solar. En condiciones de calor seco, asegurarse de una adecuada ingesta de líquidos.

Bebe agua embotellada: evite zumos y cubitos de hielo en las bebidas.

Extremar medidas higiénicas con los alimentos.

Uso de calzado cerrado.

No se recomienda nadar ni actividades en aguas estancadas.

Evitar contacto directo con animales salvajes y cautivos. En caso de picadura o mordedura, tratar inmediatamente lavándola con agua y jabón, además de buscar asesoramiento médico.

Protección contra insectos:

  • Vestir ropa cómoda protegiendo pies y brazos, evitando colores oscuros.
  • Uso de telas mosquiteras.
  • Impregnar cuerpo con repelente.

En caso de diarrea:

  • Reposición de líquidos, con sobres de rehidratación oral que previenen la deshidratación.
  • Empleo de antidiarreicos en diarreas no complicadas, es decir sin presencia de fiebre ni sangre en heces.
  • Si diarrea se complica o dura más de 48 horas, consulte servicios sanitarios en el país.

Después del viaje

Si a la vuelta del viaje se presentan molestias o síntomas de alguna enfermedad, lo más recomendable es acudir a nuestro médico, informándole del viaje que hemos realizado y sus particularidades.

Viajar con niños pequeños y bebés

Es necesario programar adecuadamente el viaje y adoptar una serie de medidas especiales que deben de comenzar al organizar el viaje debiendo pensar específicamente en ellos al elegir el equipaje, donde nunca debe de faltar algún muñeco o juego que el niño conozca, así mismo se debe adecuar la ropa para el viaje, ya que los niños no regulan como los adultos los cambios de temperatura.

Las grandes variaciones de temperatura entre el día y la noche son muy frecuentes en muchos países exóticos, circunstancia que también se produce entre la temperatura ambiente y al entrar o salir de locales con el aire climatizado. En general, hay que evitar exponer a los niños a circunstancias extremas o extenuantes.

Los viajes en avión pueden provocar molestias a los bebés debido a los cambios de presión de aire en la cabina y están contraindicados para recién nacidos menores de 7 días. Los bebés y los niños pequeños son más sensibles a los cambios repentinos de altitud.

Si se realizan desplazamientos en coche no hay que olvidar que los niños deben ir en una silla adecuada para su edad y sujetos a los asientos. En caso de no utilizar el vehículo propio, recordar que en algunos países estos dispositivos son difíciles de encontrar.

En los viajes aéreos prolongados, no alimentar a los niños con tanta frecuencia como en casa, debido a que existe una distensión abdominal por expansión del gas intestinal.

Hay que tener en cuenta que los alojamientos son entornos nuevos para los niños y es conveniente organizar los objetos y la habitación para evitar caídas, tropiezos o golpes. Puede ayudar al niño mantener una luz tenue por la noche. Si el niño gatea, hay que asegurarse que el suelo está limpio, si no, es mejor evitar el gateo.

En caso de ingestión accidental de alguna planta o vegetal, es útil recoger una muestra de la planta para saber cuál es en caso de ser necesario.

En caso de diarrea es muy importante mantener una correcta hidratación, debiendo utilizar para ello soluciones con Sales de Rehidratación Oral.

Especial atención se debe de prestar a la piel de los niños, ya que posee una gran sensibilidad a las agresiones externas. La protección adecuada contra las radiaciones solares es imprescindible para evitar quemaduras solares. Se debe utilizar ropa de algodón o fibras naturales y procurar mantener el baño diario.

No olvidar en la maleta…

Además de la medicación que normalmente podemos usar, es conveniente no olvidar un botiquín con artículos de primeros auxilios, y algunos accesorios complementarios, eso si, todo dependiendo del destino.

Botiquín con artículos de primeros auxilios:

  • Esparadrapo adhesivo, vendas

  • Antiséptico para heridas

  • Gotas oculares emolientes

  • Repelente de insectos

  • Tratamiento para las picaduras de insectos

  • Analgésico simple (a ser posible paracetamol)

  • Descongestionante nasal

  • Antihistamínicos

  • Sales de rehidratación oral

  • Tijeras e imperdibles

  • Pinzas de punta fina para la extracción de cuerpos extraños

  • Apósitos esterilizados

  • Termómetro clínico

  • Tapones para los oídos

  • Tiritas para pequeñas heridas.

Accesorios complementarios (recomendados para destinos exóticos):

  • Redes mosquiteras impregnadas con insecticidas residuales

  • Desinfectante del agua

  • Medicación contra la diarrea (incluir un agente anti secretor y sales de rehidratación oral, con las correspondientes instrucciones por escrito respecto a su uso).

  • Antibióticos que cubran las infecciones de mayor frecuencia en viajeros (diarrea del viajero, infecciones de piel y tejidos blandos, tracto respiratorio y urinario). Deben ser prescritos por facultativo

  • Laxantes

  • Sedantes

  • Medicación antipalúdica

  • Medicación para cualquier enfermedad previa

  • Medicación para los mareos cinéticos

  • Jeringuillas y agujas esterilizadas

  • Protectores solares (crema, gafas de sol) y labiales

Lo más importante en cuanto a precauciones sanitarias es consultar las advertencias relativas a este tema, según el destino al que vayamos a ir. Una página de referencia en la que indagar es la del Ministerio de Sanidad, que ofrece una información muy completa a este respecto.

Para Fabulist Travel, lo más importante del viaje es disfrutarlo, por eso tomar este tipo de precauciones antes de salir, hará que los imprevistos estén más controlados.

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